Formentera, lujo natural

Cuando Julio Verne buscaba el lugar idóneo donde ubicar el fin del mundo para su errante héroe Hector Servadac, no pudo sino elegir el faro situado en el extremo final de La Mola, una de las ubicaciones más hermosas del planeta, donde los acantilados contemplan un brillante mar infinito. Formentera, la pequeña joya de las islas baleares, goza de un paradisíaco entorno natural que la convierte en una isla de auténtico lujo. Gracias a su aislamiento, al no contar con aeropuerto y ser únicamente accesible por mar, la isla se encuentra en un perfecto estado de conservación donde es posible disfrutar de una tranquilidad sin igual. Durante siglos se mantuvo alejada del resto del mundo, una desconocida isla desierta que resultaba...