Etiquetas

Articulos relacionados

Compartir en:


SUSCRIBETE

Riva, un icono del diseño de lujo italiano

Lanchas de lujo

Riva, un icono del alto lujo Italiano

No son yates de lujo, pero las lanchas rápidas de diseño clásico han estado moviendo mucho dinero ultimamente, y cualquier cosa con la icónica marca de Riva es ferozmente preciada.

Al igual que muchos símbolos de La Dolce Vita, Riva comenzó como una empresa familiar en 1842.

Pietro Riva llegó por primera vez al Lago Iseo desde su ciudad natal en el cercano Lago Como para ayudar a reparar los barcos dañados por una tormenta, decidió quedarse y seguir en el negocio de la construcción naval. Pero fue bajo la dirección de su nieto Carlo en las décadas de 1950 y 1960 que la marca se convirtió en un icono de lujo italiano, con lanchas rápidas en caoba barnizada que aún hoy atraviesan los canales de Venecia. Riva no tolera el más mínimo defecto, Carlo Riva comprobaba personalmente la calidad de las lanchas, y si había algo que no era de su agrado, tomaba un hacha y la destruia en el acto.

Su idea, innovadora en su momento, fue la transferencia de tecnología automotriz a los barcos.
“Todas las celebridades de la época querían una Riva, desde Brigitte Bardot con su amada Florida al Rey Hussein de Jordania y su Aquarama pasando por Elizabeth Taylor y Richard Burton con sus Tritone”.

El constructor de yates de lujo Ferretti compró la compañía en el año 2000, trayendola nuevamente a Italia después de haber sido propiedad de una serie de empresas extranjeras luego de que la familia Riva la vendiera en 1969.

La modernidad ha encontrado desde entonces su lugar en los barcos que hoy día son joyas tecnológicas, con los cascos de resina y fibra de vidrio, el último barco unicamente de madera fue construido en 1996. Ferretti también ha aumentado la gama, que ahora se extiende desde 10 metros (33 pies) a 35 metros, con un precio entre € 500,000 y 12 millones de euros.

Sin embargo, en un guiño a la tradición, la “pequeña” Rivas – Aquariva, el descendiente de 10 metros de la mítica Aquarama, y el Rivarama de 13 metros- todavía llevan su terminacion en caoba, con no menos de 20 capas de barniz, cuidadosamente aplicadas a mano.

Riva sigue siendo una serie limitada de 60 a 80 barcos al año – la más pequeña requiere de 1.000 horas de trabajo – y los clientes pueden pedir detalles a medida para satisfacer sus caprichos, como un cliente que solicita su Riva pintada con el mismo azul metálico que su Bentley.